Independientemente de cuánto tengas presupuestado para la realización de tu boda, es importante que tengas en cuenta los siguientes aspectos para que no te excedas.

Visualiza

Cada elemento elegido y cada invitado contemplado formarán parte de ese gran día, así que mentaliza como resultará tu boda y valora si cada aspecto es realmente necesario para el recuerdo de mañana. Ten en cuenta que los más importantes ese día son tu pareja y tú, así que siéntense y platiquen seriamente sobre la imagen de la boda que tiene cada uno para que puedan llegar a acuerdos.

Cotiza

Si ahorraste durante algún tiempo o compartirás gastos con tu pareja, es importante tener muy clara la cantidad destinada para cada elemento que compondrá su boda. No se vayan por lo primero que les parezca más atractivo, vale la pena que se den el tiempo de checar precios y aprovechar descuentos. Generalmente algunos salones o jardines ya incluyen el banquete, lo cual les permitirá evaluar no solo el costo por la renta, sino el número de invitados límite.

Prioriza

Una vez que tengas las cotizaciones, ambos deberán revalorar y prescindir de lo innecesario. Un ejemplo claro es a la hora de decidir a quién invitar a la boda; sabemos que quisieran compartir con todo el mundo la dicha del pacto que harán ese día, sin embargo, es mejor que elijan de entre los más cercanos, aquellos con los que tienen una buena relación. No se trata de amarrarse el bolsillo para no invitar a todos, pero la realidad es que en muchas ocasiones los invitados resultan ser un gasto innecesario en retrospectiva, sobre todo cuando se trata de conocidos o familiares a los cuales no se frecuentan.

Equilibra

No tiene caso destinar un gran presupuesto para arreglar el salón si al final del día mucha de la decoración terminará en el cesto de la basura. Si usan su creatividad e ingenio podrían trabajar ustedes mismos en la decoración de su boda sin necesidad de invertir demasiado dinero. Incluso, parte de ese presupuesto podrían destinarlo al vestido o al banquete para poder ampliar el número de invitados.

Ahorra

Si después de todo decides invertir por completo el presupuesto en la realización, está bien, pero considera otros aspectos que se presentarán posterior a la boda, que tienen que ver con la vivienda, los muebles y todo lo que necesitan para formar el hogar ideal para su familia. Así que en medida de lo posible procura ir congelando los sobrantes de cada presupuesto, es decir, si el salón lo rentaron a un menor costo del contemplado, entonces guarda ese sobrante.

En algunos casos los amigos y familiares se ofrecen en apoyar con algún tributo económico o en especie, o fungiendo como padrinos y madrinas. En dado caso ten la humildad para aceptar el regalo y ahorrarte un gasto.

Verás cuan simbólico se puede convertir ese día cuando incluyes a tus invitados en la conmemoración y dejan de ser simples espectadores.

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